No son opuestas. De hecho, muchas profesionales integran elementos de psicología positiva en su psicoterapia, y yo mismo he ejercido la psicoterapia con enfoque humanista muchos años.
Si tienes síntomas incapacitantes, ve a psicoterapia. Si deseas crecer como persona, entonces ve a la psicología positiva y humanista.
En principio, la psicología positiva es compatible con otras formas de terapia y tratamientos médicos. De hecho, puede ser un complemento excelente.
Ahora bien, también puede resultar confuso y dividir tus esfuerzos. Por eso, habremos de evaluar cuidadosamente tu situación y estar de acuerdo las tres implicadas en que será beneficioso para tí.
La psicoterapia diagnostica y trata problemas psicológicos, que en general causan grave sufrimiento e impiden un funcionamiento normal, tales como depresión, ansiedad generalizada, fobias, etcétera.
Su meta es llevar de un estado patológico (enfermo) a un estado funcional (“normal”).
La psicoterapia no se ocupa de las llamadas manifestaciones subclínicas, aquellos síntomas que aún siendo molestos no son incapacitantes, como la vergüenza, el miedo a afirmarse, el malestar difuso o sentirse no válida.
Los enfoques con los que trabajo asumen la tradición humanista en psicología, cuyos autores y autoras propusieron enfocarse en el desarrollo de las potencialidades humanas, en sus virtudes y anhelos, y en encontrar en el propio síntoma la fuerza transformativa.
El éxito actual de la psicología positiva confirma lo acertado de aquellos planteamientos.
Las sesiones son de 50 minutos, y pueden ser online o presenciales. Los ejercicios te pueden llevar de 10 minutos diarios (aunque es frecuente ‘engancharse’ y dedicarles mucho más). Y sobre todo, que iremos eligiendo los ejercicios y formatos que se ajusten mejor a tus metas, tu carácter y tu estilo de vida.
Nos basamos en ejercicios de crecimiento personal, no vamos a examinar tus patologías o aspectos que no quieras tratar. Más bien, vamos a potenciar tus capacidades positivas y a nutrir tu creatividad y significados vitales.
Cada persona es única, por lo que los tiempos pueden variar. Sin embargo, muchas personas empiezan a notar cambios positivos en su estado de ánimo y perspectiva en las primeras semanas. Para cambios más profundos y duraderos, es recomendable mantener la práctica durante varios meses.
¡En absoluto! La psicología positiva es para todos. Tanto si estás pasando por un buen momento y quieres potenciarlo, como si sientes que necesitas un cambio en tu vida, estos enfoques te serán útiles. Se trata de mejorar tu calidad de vida, independientemente de tu punto de partida.
El único lugar en el que el éxito viene antes del trabajo es en el diccionario.
Sólo con que participes en las sesiones, y trabajes un poquito en casa (digamos, 10 minutos 3 veces a la semana), tu percepción de tí misma y de las demás cambiará sutil, pero substancialmente.
Si te vuelcas en el proceso y asumes como un reto propio profundizar en los ejercicios, dedicándote a ellos con entusiasmo… Habrá un antes y un después que todo el mundo notará.
¡Estaré encantado de responderte personalmente!